La familia Napier

Una de las razones por las cuales se dio ésta oportunidad es porque la colección permanente de fotografía necesitaba cuidado intensivo. Justin me había comentado desde hacía ya más de un año, que  el museo estaba aumentando la cantidad de fotografías a pasos agigantados pero que él no conseguía personas de confianza y con conocimientos específicos al medio como para darles la responsabilidad. Y yo, en lo particular, anhelaba un receso… algunas veces de tanto hacer, dejas de ver… cambio de aire como para refrescar ideas, agarrar impulso, buscar inspiración para nuevos trabajos. La oportunidad me llegaba como anillo al dedo. Confieso que he fotografiado poco en estos dos últimos meses, y algunas veces la culpa me carcome. Pero estoy clara que vine con los ánimos de ver, absorber, llenarme de mil ideas, crear un diario visual, recortar revistas, sentarme por horas en librerías y solo ver… no hay click, no hay encuadre, la tensión… es buena? mala?? extraño el click, pero necesitaba descansar. El sólo hecho de pasar horas rodeada del trabajo de LOS GRANDES, te inspira. Y puede que suene aburrido la cantidad de horas invertidas en inventario, montura, limpieza y restauración, pero juro que disfruto cada segundo que paso allí. No hay día que no vea algo nuevo, algo que me inspire, que me sorprenda, que me emocione cual niñita chiquita por tener en las manos la fotografía más sorprendente que se haya creado… pero la siguiente es siempre aún mejor!

Una de las metas principales que tengo para mi corta estadía aquí, es asegurarme que todas las piezas que están enmarcadas estén debidamente documentadas en la base de datos. Nos preocupamos de absolutamente todo: medida, método de montura, firma de autor, número de serie, estado de la adquisición, precio, avalúo para la compañía aseguradora y nombre del vendedor o donante. Pero, lo más obvio, algunas veces no está– nombre del artista y título de la pieza. Y es aquí donde  recae la preocupación principal de Justin como director del museo. ¿Cómo saber si las piezas están debidamente identificadas? Lo ideal es poder reconocer el estilo de un fotógrafo con sólo verlo… o al menos poder disminuir la opciones a pequeñas cantidades. Me pasó hace un par de días atrás que me topé con una fotografía blanco y negro, de una familia posando en el porche de una casa humilde construida con tablas y pedazos de metal.

Napier Family with Dogs, 1988. © Shelby Lee Adams

La fotografía no tenía nombre ni artista — muy probablemente había sido removida de un portafolio y enmarcada para una exhibición, y quien lo hizo olvidó transferir la etiqueta de identificación a la parte exterior de la pieza. Estaba colocada en el estante 1G junto con piezas de George Tice y Walker Evans y encajaba con el corte documentalista de la época de la gran depresión americana circa 1930 que éste último fotografió tan extensamente. Pero había algo que no me cuadraba… el tipo de luz, la sombra que producía la mujer sobre el marco de la puerta, me parecía flash. La dejé reposar un rato, pero no quería dejar de identificar correctamente la pieza. Luego recordé que había catalogado y fotografiado hace dos semanas unas piezas de similar tamaño hechas por Shelby Lee Adams, quien ha dedicado gran parte de su vida a retratar a los habitantes de los Apalaches (la zona montañosa al este de los Estados Unidos que se extiende desde Quebec, Canadá hasta Alabama). Una conexión a internet y un par de minutos más tarde, descubrí que la pieza se llamaba Napier Family with Dogs, 1988. y que naturalmente pertenecía al portafolio que Shelby Lee Adams había desarrollado sobre la familia Napier. Efectivamente, Adams viaja con sets completos de luces para fotografiar a sus sujetos y por eso es que la luz me parecia tan diferente a algo que habría hecho Evans durante la depresión.

Shelby Lee Adams trabajando.

Shelby Lee Adams, mantiene un blog personal donde podrán ver parte de su trabajo (principalmente retratos) y donde además relata sus vivencias como fotógrafo. En especial disfruté la anécdota de cuando regresó a visitar a los Napiers para que la abuela Berthie firmara la hoja de consentimiento para el uso de su imagen en un libro que Adams planeaba publicar. Naturalmente a la viejita eso le sonaba a gato encerrado y se negó. Adams buscó al Pastor para que le leyera su petición y ella finalmente accedió. De inmediato recordé a mis alumnos, quienes algunas veces piensan que los obstáculos sólo se les presentan a ellos…

Vale la pena que le den un vistazo al trabajo de Adams, quien además acaba de ganar el Guggenheim Photography Fellowship 2010-2011, así que está recién salidito del horno!

ShelbyLee

Corrine and Aunt Pauline, 1980; Kelly and Armeldia, 1983. © Shelby Lee Adams.

Flipboard

2 thoughts on “La familia Napier

  1. Recontra ufff!!! Shelby Lee Adams, es uno de los fotógrafos que Ricardo Peña nos hizo referencia en su taller de retratos, y desde que vi su trabajo acerca de la familia Napier me sentí identificada y me enamoré más aún de los retratos a familias. Que bueno que hayas tenido una foto de este señor en tus manos, me encanta en solo pensarlo, nuevamente gracias por compartir parte de tus vivencias en ese lugar. Seguramente cuando regreses estarás haciendo muchos clicks de los grandes! Un besote!

  2. Cristina, que increible el relato que nos describe aca de verdad que es muy interesante tu analisis de la foto y como te das cuenta de que la foto es tomada en un tiempo mas actual al cual haces mencion.

    Solo describo este relato como increible y tu vivencia es unica.

    Saludos


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