Bellocq – fotografía de época

Llevo dos días trabajando en la montura de una fotografía. No creo haber pasado nunca tanto tiempo trabajando en una sola imagen, pero ésta realmente lo amerita. Es frágil, el papel muestra evidencia que el tiempo ha transcurrido. Pero la recibimos suelta, no hay pass-par-tout ni marco, así que debo protegerla para poderla guardar con el resto de la colección permanente. Es poco lo que se sabe de ella; el MOMA también tiene una copia y ellos tampoco saben mucho al respecto porque la historia personal del fotógrafo es algo desconocida, aun cuando él es de renombre en el mundo de la fotografía. El pasado 15 de abril, en Nueva York, una copia de está misma imagen se vendió en Christie’s por $2500.

Se sabe que es una fotografía de Ernest J. Bellocq que data circa 1912. La pieza es parte del trabajo que Bellocq hizo en los prostíbulos de Nueva Orleans y que luego fueron recolectados en el libro Storyville Portraits. Storyville fue el distrito que las autoridades de esa ciudad crearon para poder limitar la práctica legal de la prostitución a ese único sector. Se dice que pudo haber sido la cuna donde nació, o al menos creció, el Jazz– así que ya por ahí pueden imaginarse lo interesante del lugar! El mismísimo Louis Armstrong, cuando era joven, repartía carbón por esas calles para ganarse algo de dinero extra.

Bellocq

La foto de Bellocq no tiene título, pero en los archivos se le conoce como “Nude Woman Reclining on Chaise Lounge.” Más de eso, es pura especulación ya que la historia personal de Bellocq está llena de huecos. De hecho, a él no se le conoció sino hasta después de su muerte cuando sus fotografías fueron rescatadas de su estudio. Su hermano, un sacerdote jesuita, había heredado las placas y negativos. Muchas de ellas hoy muestran rasguños, y algunos rostros han sido evidentemente borrados con unos rayones que hasta parecen hechos con rabia — algunos opinan que el hermano pudo haberlos dañado en señal de desaprobación del tema escogido por Bellocq, pero otros piensan que el mismo artista manipulaba la emulsión de sus negativos cuando todavía estaba fresca, en busca de un efecto estético. El trabajo saltó a la luz pública cuando años más tarde fue adquirido, por el entonces joven fotógrafo, Lee Friedlander, quien inmediatamente reconoció su valor histórico y la increíble honestidad con la que se habían logrado los retratos. Friedlander se propuso la ardua tarea de copiar meticulosamente cada una de las 89 placas que había recuperado, y de esa manera contribuyó a llenar un vacío en la historia de la fotografía de principios del siglo XX. Desde entonces, el trabajo de Bellocq ha influenciado a muchos otros– entre ellos el irreverente Joel Peter-Witkin– dando pie para que sus musas protagonicen ficciones en forma de poemas, libros y películas.

Aquí les dejo un par de artículos que hacen referencia a sus fotografías; En Bellocq Epoque, la talentosa Nan Goldin introduce la historia con una anécdota personal de cuando fotografió en el Bel Ami de Berlín inspirada en el trabajo de Bellocq y de ahí desarrolla un artículo bien interesante sobre el descubrimiento de las fotografías, el misterio sobre la vida personal de éste y sobre la importancia que tienen sus piezas, por su honestidad, para el género de los retratistas. Si hay alguien que sabe lo que es trabajar en la intimidad, es Nan Goldin.  El otro es un artículo escrito por Susan Sontag, autora del ensayo On Photography, y para quien la fotografía siempre fue cercana aún sin ser artista plástica. On Photography, por demás, es una lectura que cualquier persona que se tome el mundo de la fotografía en serio debe considerar leer mas temprano que tarde.

De nuevo, espero que éste experimento por relatarles lo que veo a diario no sea más que una manera de lanzarles nombres y datos que quizás les sean útiles en una futura búsqueda por Internet. Cada fotografía tiene su razón de existir, y muchas de ellas traen consigo historias realmente interesantes.

Flipboard

10 thoughts on “Bellocq – fotografía de época

    • A mi me parecieron super interesantes… y lo más sabroso es que se crea una red de lecturas, donde vas descubriendo nuevos fotógrafos y sus influencias.

  1. Cris, la vena de escritora se agudiza.
    La vena de autora también:
    Veo, veo….que ves? :) Para niños y adultos también.. Cuánto hay por hacer..


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